lunes, 2 de noviembre de 2009

Gitanillas en Brno 2

TIJOLEÑOGRANAINOALMERIENSEBRUNENSE





No faltan razones para hacer una segunda entrada sobre Brno. Así que aquí está.

El viaje fue algo tormentoso. Pero desde el principio, supe que lo que pasara iba a ser inesperado. Debía dejar parte de mi atrás y zambullirme en la vida, cosa que pocas veces he hecho. Esta vez no habría nieve, pero como ya os dije, las gitanillas me impactaron tanto o más como si me hubiera visto rodeado por un paisaje blanco a principios del mes de Septiembre. La ciudad está llena de contrastes: de gitanillas, que hacen pensar que la gente busca el color después de tanto blanco; de parques y paisajes verdes que rodean a una ciudad gris en apariencia; de un centro bullicioso y lleno de vida, rodeado de barrios que a las 6 de la tarde parecen deshabitados. Hubo muchas cosas cargadas de significado en ese viaje, como ver en el cine la última película de Almodóvar "Los abrazos rotos". Es gratificante que algo tan común para nosotros cobre significado también para los habitantes de esa república lejana. No son tan indolentes como aparentan. Una noche, tomando una cerveza, pudimos contemplar una nube de velas voladoras que atravesaba el cielo de la ciudad, sin saber la causa, sin saber que celebraban o conmemoraban. Subrrealismo.

Desde la perspectiva de nuevos ricos de los españoles, esta ciudad no tiene mucho atractivo. Aquí no hay muchos centros comerciales, ni playas asfaltadas. Pero creedme: hay mucho y bueno. Pero hay que estar predispuesto a no consultar una guia de viaje ni a seguir los itinerarios recomendados. Yo no he estado del todo sólo, es cierto. Pero mi guia era un emigrante más al que le ha costado horrores encontrar su sitio en esta república. Con lo cual mi visión es un poco, o un mucho, la suya. Dura, pero esperanzadora. Fría, pero mágica. Desoladora, pero culta. Así es Brno. Hay muchas cosas que aprender de ella; muchas. Sirva como ejemplo su magnifica y eficiente red de tranvías. La ciudad es extensa, imagino que fruto de integrarse en el paisaje. Aquí es difícil que desmonten una colina para urbanizarla de duplex. Es increíble, pero después de la invasión capitalista aún hay cosas que mantienen el espíritu comunitario, que pertenecen a todos. Esos jardines y bosques, el sistema de transporte, la cultura ... Según me cuentan el mes de Julio, la ciudad es una explosión de vida, con los museos e iglesias abiertos de noche al público, y los tranvías antiguos circulando, y el transporte público gratuito. Y el festival de fuegos artificiales Ignis Brunensis.

No es un sitio ideal. No quiero que os llevéis esa imagen después de leer esto. Es un sitio donde yo he aprendido muchas cosas. Donde me ha sido fácil zambullirme y liberarme. Pero eso se puede conseguir en cualquier parte del mundo. Y cualquier parte del mundo nos enseñará cosas que merezcan la pena.

Es curioso, pero los primeros días después de volver me seguía sintiendo como un emigrante. Quizás porque una parte de mi se quedo en Brno; quizás porque después de vivir experiencias en un sitio, uno no puede dejar de sentirse de allí también.

6 comentarios:

  1. Jejejeje creo que Brno te ha impactado mas de lo que creia...o sera que los emigrantes solo miramos al siguiente paso, por si nos caemos?

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  2. Que sepas que esas vías están ya llenas de nieve.

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  3. JEJEJEJ. A VECES NO ES BUENO MIRAR AL SIGUIENTE PASO CONTINUAMENTE. PERO ES VERDAD NO PUEDO EVITARLO. ME GUSTARIA HABER VISTO ESA PRIMERA NEVADA.

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  4. ocurre Miguel que lo importante es la actitud ante el viaje, ante lo nuevo, eso nos hece a veces ser de ese lugar, tras haberlo abrazado, sentido... y a la vez soltar el lastre del lugar donde venimos o de donde volvemos... gracias a ello el viaje, la experiencia que ello supone, dando igual el destino, sea la mejor escuela de vida...
    abrazos con color de otoño

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  5. Tienes toda la razón. Lo importante es viajar sin prejuicios, con la mente abierta a todo lo que pueda venir, y ser receptivo, muy receptivo. Por supuesto, no medir con las medidas de nuestro lugar de origen. Así se consigue disfrutar de un sitio, y de una compañía

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  6. Me alegra enormemente y me llena de satisfacción que Brno haya supuesto para ti tanto, que te haya descubierto la parte de ti que tenías oculta, que no querías ver o que te tapaban otras partes de ti que considerabas más importantes. Espero que recuerdes con cariño los días pasados aquí.

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